martes, 18 de junio de 2013

Arte poscolonial

PERIODO POSCOLONIAL 1810-1880


Hechos históricos


El período poscolonial de la arquitectura en la Argentina cubre setenta años: los que median entre el 25 de mayo de 1810, comienzo del proceso de independencia, y el 6 de diciembre de 1880, cuando la Nacion recibe la federalizada ciudad de Buenos Aires, y empieza a configurarse la Argentina moderna a instancias del Presidente Julio A. Roca. Estos setenta años fueron de guerras, externas e interiores, como en casi todas las naciones de America Latina.

A modo de resumen histórico de esta época, debemos mencionar los siguientes hechos:

La junta de gobierno instalada en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810 deviene, a fin de año, en Junta Grande, con la incorporación de los diputados del interior.

Hacia la primavera de 1811, queda el Gobierno en manos de un Triunvirato, renovado en octubre de 1812.

A comienzos de 1813 se reúne la Asamblea General Constituyente de las Provincias del Río de la Plata, disuelta en 1815 sin que hubiera satisfecho sus dos cometidos fundamentales: declarar la independencia y sancionar una constitución. Sin embargo, dota al país de los tradicionales símbolos de soberanía: bandera, escudo, himno y moneda. Por lo demás, unipersonaliza el Poder Ejecutivo Nacional creando el cargo de Director Supremo de Estado, que ha de mantenerse hasta 1820.

Una segunda asamblea sesiona desde 1816 en Tucumán para disipar los recelos antiporteños, y partir de 1817 en Buenos Aires. Este congreso General Constituyente de las Provincias Unidas en Sud América declara la independencia, el 9 de julio y dicta la constitución, el 22 de abril de 1819, que no llega a ser ejercida porque ha vuelto a encenderse la discordia. Diez meses después, el Congreso se disuelve, renuncia el Director Supremo, y la Argentina queda de nuevo sin autoridades nacionales.

Si bien el de 1820 ha sido llamado el año de la anarquía, que solo se da en Buenos Aires, es entonces cuando las provincias inician su organización como tales, empezando por la mayor, nacida en ese momento. Su primer gobernador, Martín Rodríguez, designa ministro de gobierno en 1821 a Bernardino Rivadavia, quien hasta mediados de 1824 desarrolla un plan de transformación en todos los ordenes.

A fines de 1824, en Buenos Aires, es instalada la tercera asamblea, el Congreso General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata en Sud América. Como la Banda Oriental se sacude la dominación brasileña y el Congreso acepta su solicitud para reintegrarse a la Argentina, el imperio declara la guerra a nuestro país en 1825.

En el verano de 1826, el Congreso funda el Poder Ejecutivo Nacional depositándolo en un presidente, y elige para ese cargo a Rivadavia, quien nacionaliza l provincia de Buenos Aires, borrándola como entidad autónoma, y declara capital a un distrito que incluye a la ciudad de Garay pero que se extiende desde San fernando hasta Ensenada, en una prefiguración de lo que hoy llamamos Gran Buenos Aires. El 24 de diciembre es sancionada la Constitución de la Republica Argentina unitaria, como la de 1819, como ella tampoco será aplicada. Aunque las armas argentinas llevan la delantera en la guerra con Brasil, la paz que Rivadavia manda a negociar en Rio supone términos inaceptables que no solo obligan l presidente a rechazarlos sino también a dimitir, en junio de 1827. Sustituido en forma interna por Vicente López, recobra Buenos Aires su autonomía. El 18 de agosto, renuncia Lopez y cesa el Congreso.
Desde entonces y por espacio de un cuarto de siglo, carecerá la Argentina de autoridades nacionales, aunque el gobernador de Buenos Aires vuelve a conducir, por delegación de las demás provincias, las relaciones exteriores y los asuntos de paz y guerra. Es el largo período de
Juan Manuel de Rosas, quién al frente de Buenos aires (1829-1832 y 1835-1852), se niega a todo intento de organización general, mientras convierte sus potestades diplomáticas y militares en un verdadera jefatura de Estado, sobre todo en el aspecto económico. Rosas supera tres conflictos bélicos, los que le oponen Perú, Bolivia, Francia y Gran Bretaña, y varias luchas internas, pero fracasa ante la embestida que le lleva al gobernador de Entre Ríos, Justo José de Urquiza, aliado al de Corrientes, con ayuda de tropas uruguayas y brasileñas. El 3 de febrero de 1852, en Caseros, Rosas es vencido, renuncia a la Gobernación y huye a Inglaterra, donde morirá en 1877.

Urquiza, lanzara su campaña con el objeto de promover la organización nacional, es la figura dominante. A finales de 1852 se reúne en Santa Fe un Congreso General Constituyente, formado por diputados de todas las provincias, menos Buenos Aires, que por no encabezar y dirigir este proceso y temiendo perder su primacia, se separa de la Republica. La constitución es sancionada el 1 de mayo de 1853, y ofrecida a Buenos Aires, que la rechaza. Electo presidente Urquiza en 1854, estableciendo la capital de la Argentina en Paraná. Las hostilidades entre la confederación y Buenos Aires llegan al máximo en 1859, y los ejércitos nacionales derrotan al porteño en Cepeda. Buenos Aires se reincorpora a la Confederación y obtiene una serie de importantes enmiendas constitucionales aprobadas en 1860, no obstante lo cual aparecen nuevos enconos entre partes, dirimidos en la batalla de Pavón (1861), que Urquiza deja ganar a las fuerzas bonaerenses, mandadas por Bartolomé Mitre. Derqui renuncia, exiliándose en Uruguay, las autoridades nacionales quedan en receso, pero las provincias encargadas por Mitre, gobernador de Buenos Aires. En mayo de 1862 es instalado el nuevo Congreso en la ciudad de Garay, las elecciones presidenciales dan el triunfo a Mitre, quien recibe el poder el 12 de octubre de 1862. Para él como para el Congreso y la Corte Suprema, Buenos Aires no será capital de la Republica sino simple residencia.

Mitre pasa la mitad de su período conduciendo las tropas argentinas, uruguayas y brasileñas en guerra con el Paraguay. Lo sucede Domingo F. Sarmiento en 1868, y a este en 1874 Nicolás Avellaneda, quien debe sortear la revolución que le deja Mitre. Antes de dejar la presidencia en 1880, Avellaneda es víctima de un alzamiento por parte de las autoridades porteñas, deseosas de frustrar la victoria de Roca, que con su Campaña del Desierto ha cosechado en 1879 los frutos del éxito en la solución del problema indígena obtenido por Adolfo Alsina. Se combate furiosamente dentro de la ciudad, en junio, una tregua humanitaria para enterrar a los muertos, suspenden la lucha, y no habrá de reiniciarse. Avellaneda y los diputados y sendores adictos a Roca, afincados en el partido autónomo de Belgrano, capital provisoria de la Republica promueve la federación de Buenos Aires: la ley respectiva es sancionada el 20 de septiembre. Resta por ceder el municipio, en la legisltura porteña, ya dispuesta a entregar la urbe, Leandro Alem, única voz opositora, profetiza con acierto los males que traerá a la Argentina la federalización de Buenos Aires. El 6 de diciembre, ocho semanas después de haber asumido el general Roca, la Republica tom pocesion de la Ciudad.

 Creación arquitectónica

En Buenos Aires, el entorno de la Revolución de mayo fue de tono neoclásico y romántico.
Se construye la Recova y la Pirámide del pórtico de la Catedral y el Palacio de la Legislatura en la Manzana de las Luces.
En 1812 Bernardino Rivadavia reglamenta el tejido urbano, se implementan las ochavas, se diagrama la avenida Circunvalación (actuales Entre Ríos-Callao) y las 8 avenidas de este a oeste (4 al norte y 4 al sur). Se crean plazas públicas, el Cementerio de Recoleta y se proyecta el Puerto Nuevo. Todo este proceso convierte a Buenos Aires en la “Gran Aldea”.
En 1871, a raíz de una epidemia de fiebre amarilla, las familias adineradas que tenían sus casonas en la zona sur, se vieron obligadas a emigrar hacia la zona norte y esas viviendas darían origen a los conventillos.

Después de Caseros se sigue advirtiendo un persistencia del neoclasicismo y los revivals románticos y góticos, pero la arquitectura de esta etapa es el neorenacentismo italiano, debido a la profusión de ingenieros, arquitectos, maestros de obras y albañiles provenientes de Italia. No obstante los dos primeros edificios públicos de gran importancia levantados en Bs. As tras la caída
de Rosas son uno de tendencia británica: el Teatro Colón; y uno francés: la Nueva Aduana.

En el interior de Argentina el reinado de los italianos fue casi absoluto.

En Paraná (capital de la Confederación durante 1854-1861) Santigo Danuzio creo la Cámara de Diputados, Casa de Gobierno, Residencia Presidencial, Senado y Mercado de la Paz, con tendencias por supuesto italianizante. Otros edificios italianizantes, por arquitectos italianos:



  •  Palacio San José, Iglesia Matriz de Concepción de Uruguay y la estancia de Santa Candida.
  •  En Corrientes los ejemplos son las iglesias de San Francisco y La merces, el tetro Torres de Vera y la Catedral.
  •  En Rosario: la aduana, el pórtico del cementerio, la jefatura de Polícia.
  •  En Salta: la Catedral y la Casa de Gobierno.
  •  Santiago del Estero: municipalidad, catedral, Iglesia de Santo Domingo.
  •  Tucumán: Escuela Normal, Legislatura, Ctedral.
  •  Catamarca: Casa de Gobierno, Catedral, Municipalidad, Tribunales y el Seminario Conciliar.









      La Catedral de Nuestra Señora del Rosario es el principal templo católico de la ciudad de Paraná, Provincia de Entre Ríos, Argentina.
Se encuentra ubicada en la calle Monte Caseros entre las calles Urquiza y 25 de Mayo en frente de la Plaza 1º de mayo.
El edificio, de estilo Ecléctico, posee dos torres y una cúpula, en el interior tres naves y en la entrada una estatua de San Pedro. Fue declarada patrimonio histórico nacional, por lo que es motivo de gran orgullo para la ciudadanía paranaense.


La Catedral Metropolitana neoclásica de Buenos Aires es el principal templo católico de Argentina. Se encuentra ubicada en la intersección de la calle San Martín y la avenida Rivadavia, del barrio porteño de San Nicolás, en frente a la Plaza de Mayo.
Cuando Juan de Garay vino desde Asunción a fundar la ciudad de la Trinidad, acto que tuvo lugar el 11 de junio de 1580, destinó para la iglesia mayor o catedral el mismo cuarto de manzana que ocupa hoy en día


La Catedral Basílica de Salta y Santuario del Señor y la Virgen del Milagro es una catedral ubicada en ciudad de Salta, Argentina que datan de la segunda parte del siglo XIX y construido de la destrucción por un terremoto del edificio anterior. Situado en el centro de la ciudad de Salta, declarada monumento nacional en Argentina, es un magnífico edificio religioso, ricamente decorado y cuya visita es parte de casi todos los viajes de turismo en la región.


 En el lugar había una estructura de hormigón armado realizado por la empresa tucumana "Cassanova S.A." con destino a estación terminal de ómnibus. Con el criterio de respetar la misma se encargó al arquitecto Aníbal Oberlander el diseño de un edificio para la Municipalidad de la Capital. Este fue confeccionado en estilo español y alguna impronta colonial. Los detalles de ornatos y balcones fue diseñado y ejecutado por el escultor santiagueño Roberto Delgado. Una vez concluidos los trabajos a mediados de 1952, cambió su destino original para ser sede del Poder Ejecutivo Provincial.

Su torre con campanario, que seguía las pautas de su primer destino, es símbolo de los Cabildos, por medio de ella se llamaba al pueblo y desde los balcones se daba parte de las novedades o simplemente se rendía cuenta de lo actuado, así el ciudadano "sabía de lo que se trataba".

"Santiago del Estero, Recorrido por una ciudad histórica" de Luis Alen Lascano, Mario Cerón, Roberto R. Delgado y Víctor H. Ledesma.


La Pirámide de Mayo es el primer monumento patrio que tuvo la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). Actualmente se encuentra en el centro de la Plaza de Mayo. Su historia comienza en marzo de 1811 cuando la Junta Grande decidió mandar a construir un monumento del lado oeste de la plaza, para celebrar el primer aniversario de la Revolución de Mayo.


El Teatro Colón, situado en la Ciudad de Buenos Aires, es uno de los teatros de ópera más importantes del mundo por su tamaño, acústica y trayectoria. Es considerado uno de los cinco mejores teatros para la ópera por su excepcional acústica.

                                En noviembre de 1989 fue declarado Monumento Histórico Nacional.
Está construida con curva "a la italiana", en forma de herradura algo alargada, tiene 75 metros de largo total, con 38 metros desde el fondo de la platea hasta el telón. La sala reúne las características ideales de la resonancia italiana y la claridad francesa, un elemento imponderable y único que ha convertido al Teatro Colón en el favorito de muchos artistas.

 A 28 metros de altura, la sala está coronada por la cúpula realizada en 1966 por el gran pintor Argentino Raúl Soldi.



Residencia de Rosas en San Benito de Palermo

Esta residencia fue diseñada por Senillosa y dirigida por el maestro mayor de obras Sartorio en 1836-1838. El edifio emplazado en la esquina de las actuales avenidas Sarmiento y Libertador General San Martín, era de una sola planta, rectangular. Las paredes eran de argamasa y cal, los pisos de baldosas y los cielos razos de madera.

La entrada del palacio miraba al Norte y las habitaciones daban a un patio central rodeado por galerías con arcos de medio punto, orden que se repetían en todos los frentes exteriores. La inserción en el entorno, que fue creado con jardínes, arboleadas y un lago artificial, resulto excelente. Además de vivir, Rosas despachó allí casi siempre, a su caída, el edificio sirvió para otros destinos, hast que en 1870-1892 albergó al Colegio Militar, y a partir de 1893 a la Escuela Naval, siendo demolido en 1899.



                               Residencia de Rosas en San Benito, Palermo

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